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¿Las vías del tren tienen electricidad? Peligros

Por ingniero · · 8 min lectura

La imagen de unas vías de tren extendiéndose hacia el horizonte puede evocar sentimientos de aventura y viaje, pero la realidad que esconden es mucho más cruda y peligrosa. Cada año, decenas de personas pierden la vida en España por acceder de forma indebida a zonas ferroviarias. Según datos de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF), entre 2020 y 2022, 27 de los 49 fallecidos en accidentes de tren eran “intrusos” en la vía. Esta cifra alarmante nos obliga a preguntarnos: ¿qué hace que las vías del tren sean un lugar tan letal? La respuesta va mucho más allá del evidente riesgo de ser arrollado. Uno de los peligros más letales y menos comprendidos es la electricidad.

Este artículo profundiza en los múltiples riesgos, visibles e invisibles, que acechan en el entorno ferroviario. Desde la mortal corriente que fluye sin cesar por los cables aéreos hasta las fuerzas aerodinámicas de un tren de alta velocidad, desmitificaremos la falsa sensación de seguridad que algunos puedan tener y subrayaremos por qué la única conducta segura es mantenerse siempre alejado de las vías.

¿Por qué hay paneles solares en los vagones de tren?
Los paneles cargan las baterías para el funcionamiento del equipo de comunicación y las puertas de descarga . El tren es controlado remotamente por un operador en un furgón de cola o locomotora de cola para depositar una cantidad específica de balasto a lo largo de la ruta.

La Amenaza Constante: La Electricidad en la Catenaria

Muchos trenes modernos, desde los de cercanías hasta los de alta velocidad, son eléctricos. Para funcionar, necesitan un suministro continuo de energía de alto voltaje. Este suministro llega a través de una estructura de cables suspendidos sobre las vías conocida como la catenaria. Aquí es donde reside el primer y más letal de los peligros.

A diferencia de la electricidad en nuestros hogares, que cuenta con sistemas de protección como los diferenciales, la corriente en la catenaria nunca se interrumpe. Fluye 24 horas al día, 7 días a la semana, incluso cuando no hay trenes a la vista o las estaciones parecen cerradas. Los voltajes son extremadamente altos y mortales:

  • Líneas convencionales: Suelen operar a 3.000 voltios de corriente continua (VCC).
  • Líneas de alta velocidad (AVE): Utilizan 25.000 voltios de corriente alterna (VCA).

Para ponerlo en perspectiva, la tensión doméstica es de 230 voltios. El contacto directo con la catenaria es instantáneamente fatal. Sin embargo, el mayor engaño es creer que es necesario tocar el cable para electrocutarse. El fenómeno del arco voltaico es un asesino silencioso. Debido a la altísima tensión, la electricidad puede “saltar” a través del aire hacia un objeto o persona que se encuentre lo suficientemente cerca, creando un arco de plasma incandescente. No hace falta tocar nada; simplemente estar a una distancia inadecuada, subir al techo de un vagón o incluso portar un objeto metálico largo como una pértiga puede cerrar el circuito y provocar una electrocución fulminante.

¿Y el Tercer Riel?

Aunque no es un sistema empleado en la red ferroviaria principal de España, es importante conocerlo. Algunos sistemas de metro y ferrocarril en el mundo utilizan un “tercer riel” para suministrar energía. Se trata de una vía adicional situada a nivel del suelo, junto a las dos principales, que está permanentemente electrificada. Es un peligro aún más invisible, ya que puede confundirse fácilmente con un componente estructural de la vía, cuando en realidad es tan mortal como la catenaria.

El Impacto Inevitable: Arrollamiento y Distancia de Frenado

El peligro más obvio es ser golpeado por un tren, pero la percepción común de este riesgo está llena de ideas equivocadas. Los trenes son vehículos de una masa y una inercia colosales. No pueden girar para esquivar un obstáculo y su capacidad de frenado es extremadamente limitada.

Un tren que circula a 160 km/h puede necesitar más de un kilómetro para detenerse por completo tras activar el freno de emergencia. El maquinista, al avistar un intruso en la vía, lo único que puede hacer es accionar la “seta” de emergencia y el silbato, convirtiéndose en un espectador impotente de una tragedia inminente. Además, los trenes modernos son sorprendentemente silenciosos. La idea de que “se oyen venir” es un mito peligroso, especialmente si hay ruido ambiental, se usan auriculares o simplemente se está distraído.

¿Dónde está el Tren Solar en Argentina?
El Tren Solar recorre la Quebrada de Humahuaca, haciendo sus paradas en las estaciones en Volcán, Tumbaya, Purmamarca, Maimará y Tilcara. El recorrido es de 42km.

Tabla Comparativa de Distancia de Frenado

Vehículo Velocidad Distancia de Frenado Aproximada
Coche Familiar 120 km/h 70 – 90 metros
Tren de Cercanías 120 km/h 600 – 800 metros
Tren de Alta Velocidad 300 km/h 3.500 – 4.000 metros (4 km)

Fuerzas Invisibles: El Efecto de Succión Aerodinámica

Los trenes, especialmente los de alta velocidad, desplazan una enorme cantidad de aire a su paso. Este fenómeno, conocido como “train slipstream”, crea potentes corrientes y zonas de baja presión a los lados del convoy. Estas fuerzas son lo suficientemente intensas como para desequilibrar a una persona, arrastrar objetos o incluso “succionar” a alguien hacia la trayectoria del tren. Por este motivo, es vital respetar la línea amarilla de seguridad en los andenes. En una vía abierta, sin la protección de un andén, este efecto es aún más pronunciado y peligroso.

Un Terreno Hostil: Peligros Ocultos en la Infraestructura

Más allá de la electricidad y los trenes en movimiento, la propia infraestructura de la vía es un entorno plagado de trampas para el peatón no autorizado.

  • El Balasto: La cama de piedras angulosas sobre la que se asientan las traviesas y los raíles se llama balasto. Su función es dar estabilidad y drenaje a la vía, pero es una superficie extremadamente difícil e irregular para caminar. Un simple tropiezo puede causar una torcedura, una caída o una lesión que impida abandonar la vía a tiempo.
  • Las Agujas: Son los mecanismos móviles que permiten a los trenes cambiar de una vía a otra. Se accionan de forma remota y automatizada, sin previo aviso. Un pie atrapado en una aguja en el momento de su movimiento puede suponer una amputación o dejar a la persona inmovilizada ante un tren que se aproxima.
  • Equipamiento y Obstáculos: Las vías están llenas de cables, arquetas, señales y otros elementos con los que es fácil tropezar. Además, el espacio entre las vías puede no ser suficiente para resguardarse, ya que los vagones son más anchos que la propia vía.

¿Y los Paneles Solares en los Trenes?

En un giro relacionado con la energía, es posible ver algunos vagones de tren, especialmente los de mercancías o mantenimiento, equipados con pequeños paneles solares. Es importante aclarar su función. Estos paneles no se utilizan para la propulsión del tren. Su propósito es alimentar sistemas auxiliares de bajo consumo, cargando baterías que operan equipos de comunicación, sensores, GPS o, como en el caso de los trenes balasteros, los mecanismos de las compuertas de descarga. Es una aplicación inteligente de la energía solar para mejorar la eficiencia y la autonomía de equipos específicos, pero no afecta a los peligros de alto voltaje de la catenaria.

Preguntas Frecuentes sobre Seguridad Ferroviaria

¿La catenaria está siempre encendida?
Sí, absolutamente siempre. 24 horas al día, 365 días al año, a un voltaje mortal. Nunca asuma que está apagada.
¿Es seguro acercarse a las vías si no veo ni oigo ningún tren?
No. Los trenes modernos pueden ser muy silenciosos y rápidos. Además, los peligros eléctricos y los riesgos de tropiezos y caídas en el balasto están siempre presentes.
¿A qué distancia de la catenaria empieza a ser peligroso el arco voltaico?
No hay una distancia segura fija, ya que depende de la tensión y las condiciones atmosféricas. La norma es simple: nunca se suba a un tren ni se acerque a menos de varios metros de la catenaria con ningún objeto.
¿Acceder a las vías es ilegal?
Sí. Se considera una infracción grave según la Ley del Sector Ferroviario y conlleva multas que pueden alcanzar los 7.500 euros, además del riesgo mortal que supone.

En conclusión, las vías del tren son un entorno industrial de alto riesgo, diseñado exclusivamente para la circulación de trenes y la operación de personal autorizado y debidamente equipado. La combinación de electricidad de alto voltaje, la inercia imparable de los convoyes, las fuerzas aerodinámicas y un terreno lleno de trampas lo convierten en uno de los lugares más peligrosos en los que una persona puede estar. La concienciación y la educación son clave. El tren es uno de los medios de transporte más seguros del mundo para quienes lo usan correctamente, pero para un intruso, el viaje casi siempre termina en tragedia. No arriesgues tu vida: las vías no son un atajo, ni un lugar para jugar, ni un escenario para fotos. Son una zona de peligro mortal.