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Placas solares en comunidades: Guía completa 2024

Por ingniero · · 10 min lectura

La energía solar ha dejado de ser una opción exclusiva para viviendas unifamiliares. Cada vez más, los bloques de pisos y las comunidades de propietarios descubren el inmenso potencial del autoconsumo colectivo. Si alguna vez te has preguntado si es posible compartir con tus vecinos las ventajas de generar vuestra propia electricidad limpia, la respuesta es un rotundo sí. Gracias a la normativa actual, cualquier propietario puede proponer la instalación de paneles solares en los elementos comunes del edificio. Pero, ¿cómo se inicia el proceso? ¿Qué mayoría se necesita? ¿Cómo se reparte la energía y los costes? En este artículo, desglosamos toda la información que necesitas para llevar esta propuesta a tu próxima junta de vecinos y transformar vuestro edificio en un modelo de sostenibilidad y ahorro.

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¿Qué es exactamente el Autoconsumo Colectivo?

En España, donde más del 65% de la población reside en edificios de apartamentos, el autoconsumo colectivo se presenta como la solución definitiva para democratizar el acceso a la energía solar. Este modelo consiste en una única instalación fotovoltaica, generalmente ubicada en la azotea del edificio, que genera electricidad para ser compartida entre varios consumidores o vecinos. En lugar de que cada piso tenga su propia pequeña instalación, se aprovecha una superficie común para instalar un sistema más grande y eficiente, cuyos beneficios se reparten entre todos los participantes. De esta forma, se superan las barreras de espacio y se optimiza la inversión, permitiendo que incluso los pisos sin acceso directo al tejado puedan beneficiarse de la energía del sol.

Diferencias clave con una instalación unifamiliar

Aunque el principio de funcionamiento es el mismo, instalar placas solares en una comunidad presenta ciertas particularidades en comparación con una vivienda unifamiliar:

  • Gestión y Trámites: La coordinación entre vecinos y la gestión de permisos pueden ser más complejas, ya que involucran a una colectividad y no a un único propietario.
  • Inversión Económica: El coste total de la instalación es mayor, dado que se necesitan más paneles y equipos para cubrir la demanda de varias viviendas. Sin embargo, este coste se divide entre todos los participantes, por lo que la inversión individual suele ser menor que en una instalación unifamiliar.
  • Espacio y Dimensionamiento: Se requiere una superficie considerable en el tejado para albergar todos los paneles. El estudio técnico para dimensionar la instalación es más complejo, pues debe tener en cuenta los patrones de consumo de múltiples hogares.

Requisitos Legales para Instalar Placas Solares en Comunidades

La instalación de un sistema fotovoltaico en un edificio se considera una “alteración de un elemento común”, por lo que debe regirse por lo estipulado en la Ley de Propiedad Horizontal (LPH), concretamente en su artículo 17.1. Esta ley facilita enormemente el proceso, estableciendo unas mayorías asequibles para su aprobación.

¿Qué mayoría se necesita en la junta de vecinos?

Aquí reside una de las claves del proceso y una de las dudas más frecuentes. A diferencia de otras reformas que exigen unanimidad o mayorías cualificadas, para la aprobación de una instalación de autoconsumo solar no se necesita el acuerdo de todos los vecinos.

La ley establece que es suficiente con el voto favorable de un tercio de los integrantes de la comunidad que, a su vez, representen un tercio de las cuotas de participación.

Es importante destacar que los vecinos que voten en contra no están obligados a participar en la inversión ni a pagar la derrama correspondiente. Sin embargo, la instalación podrá llevarse a cabo en el elemento común (el tejado) si se alcanza esa mayoría simple. La decisión, por supuesto, debe quedar reflejada en el acta de la junta.

¿Qué ocurre si un vecino quiere unirse más tarde?

La ley también contempla esta posibilidad. Si un propietario que inicialmente votó en contra o no quiso participar decide en el futuro beneficiarse de la instalación, podrá hacerlo. Para ello, deberá abonar la parte proporcional del coste de la instalación y de la legalización, actualizada con el Índice de Precios al Consumo (IPC) correspondiente.

Viabilidad y Ubicación de la Instalación

Aunque la ley lo permite, no todas las comunidades disponen del espacio o las condiciones idóneas. El primer paso es siempre solicitar un estudio de viabilidad a una empresa instaladora profesional. Este estudio analizará la orientación del tejado, las posibles sombras, el estado de la cubierta y el espacio disponible. La legislación permite varias modalidades de autoconsumo colectivo:

  • En el mismo edificio: Es la opción más común. La instalación se realiza en la azotea del propio bloque residencial.
  • En edificios contiguos: La ley permite que la instalación se ubique en un edificio cercano, siempre que la distancia entre los equipos de medida no supere los 500 metros. Esto requiere un acuerdo entre las comunidades implicadas.
  • Compartiendo referencia catastral: También es posible compartir una instalación entre edificios o parcelas que, aunque no sean contiguos, compartan los primeros 14 dígitos de su referencia catastral.

El Reparto de la Energía: Un Acuerdo Clave

Una vez generada la electricidad, ¿cómo se distribuye entre los vecinos? El reparto no tiene por qué ser igualitario. La comunidad de propietarios debe llegar a un acuerdo sobre los coeficientes de reparto. Este acuerdo debe ser comunicado a la distribuidora eléctrica. Las opciones más comunes para definir el reparto son:

  • En función de la cuota de participación en la comunidad.
  • Proporcional a la potencia contratada de cada vivienda.
  • En función de la inversión aportada por cada vecino.
  • A partes iguales entre todos los participantes.
  • Cualquier otro criterio que los vecinos acuerden por unanimidad.

Lo más recomendable es que este acuerdo de reparto quede firmado y documentado por todos los participantes para evitar malentendidos en el futuro.

Tabla Comparativa: Autoconsumo Individual vs. Colectivo

Característica Autoconsumo Individual (Unifamiliar) Autoconsumo Colectivo (Comunidad)
Inversión Inicial por Persona Más elevada. El propietario asume el 100% del coste. Menor. El coste total se divide entre varios vecinos.
Potencia y Eficiencia Limitada al consumo y espacio de una sola vivienda. Mayor potencia instalada, lo que mejora la eficiencia y reduce el coste por kWp.
Trámites y Permisos Más sencillos, gestionados por un único propietario. Más complejos, requieren acuerdos y gestión comunitaria.
Aprovechamiento de Excedentes El excedente se vierte a la red o se almacena en baterías. El excedente de un vecino puede ser aprovechado por otro, optimizando el uso de la energía.
Mantenimiento A cargo del propietario. Coste de mantenimiento compartido entre todos los participantes.

Pasos para la Instalación de Placas Solares en tu Comunidad

  1. Propuesta e Información: El primer paso es que uno o varios vecinos investiguen y presenten la propuesta al resto, explicando los beneficios de ahorro, sostenibilidad y las ayudas disponibles.
  2. Estudio de Viabilidad: Contactar con una empresa instaladora para que realice un estudio técnico gratuito del edificio y un presupuesto preliminar.
  3. Convocatoria de Junta: Incluir la propuesta de instalación fotovoltaica en el orden del día de la próxima junta de propietarios.
  4. Votación y Acta: Realizar la votación. Si se consigue el apoyo de 1/3 de los propietarios y cuotas, la decisión se registra en el acta. En la misma junta, se debe definir quiénes participarán y el acuerdo de reparto.
  5. Solicitud de Subvenciones: Antes de iniciar la obra, es fundamental solicitar las subvenciones y ayudas públicas disponibles (fondos europeos, deducciones en el IBI, etc.). Las empresas instaladoras suelen gestionar este trámite.
  6. Firma del Contrato: Una vez aprobado el presupuesto final y el diseño de la instalación, la comunidad firma el contrato con la empresa instaladora.
  7. Trámites y Obra: La empresa se encarga de solicitar las licencias de obra (si fueran necesarias) y de ejecutar la instalación, que suele durar pocos días.
  8. Legalización y Puesta en Marcha: Finalizada la obra, la instalación se legaliza ante el organismo autonómico competente y se notifica a la distribuidora para empezar a disfrutar de la energía solar.

Preguntas Frecuentes que te Harán tus Vecinos

¿Cuánto duran los paneles solares?

La vida útil de los paneles fotovoltaicos actuales es muy larga. La mayoría de fabricantes garantizan un 80-85% de su producción original durante 25 años, aunque pueden seguir generando energía durante más de 30 años con una degradación mínima.

¿Requieren mucho mantenimiento?

No. El mantenimiento es muy bajo. Consiste principalmente en una limpieza periódica de los paneles (que la propia lluvia suele realizar en gran medida) y una revisión anual de los componentes eléctricos y la estructura por parte de un técnico cualificado para asegurar su óptimo funcionamiento.

¿Funcionan por la noche o en días nublados?

Los paneles solares generan electricidad a partir de la luz, no del calor. Por tanto, en días nublados siguen produciendo energía, aunque en menor cantidad. Por la noche no generan, pero para eso existen las baterías. La instalación se puede complementar con sistemas de almacenamiento que guardan la energía excedente generada durante el día para poder consumirla durante la noche, maximizando así la independencia de la red eléctrica.

¿Es una inversión rentable?

Absolutamente. Gracias a la reducción de la factura de la luz, las subvenciones y las deducciones fiscales, el periodo de amortización de una instalación de autoconsumo colectivo suele situarse entre 5 y 10 años. Teniendo en cuenta que su vida útil supera los 25 años, se trata de una inversión muy rentable a largo plazo.

Conclusión: El Futuro es la Energía Compartida

Instalar placas solares en una comunidad de vecinos es una de las decisiones más inteligentes que se pueden tomar colectivamente. No solo representa un significativo ahorro económico mes a mes para las familias participantes, sino que también contribuye activamente a la lucha contra el cambio climático, reduce la dependencia energética del país y revaloriza el inmueble. El proceso, amparado por una legislación favorable, es más sencillo de lo que parece. Es el momento de dar el paso, hablar con tus vecinos y empezar a generar vuestra propia energía limpia y barata. Vuestro bolsillo y el planeta os lo agradecerán.